Claudia Sheinbaum18.06.2018(0)
"Por lejos, Mancera es el peor Jefe de Gobierno de la historia, no tiene ningún futuro político"
Por Andrés WainsteinLa candidata de Morena en la Ciudad conversó en exclusiva con LPO.

Todas las encuestas la colocan como la próxima Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, algunas con más de 20 puntos de ventaja sobre sus competidores. Con esa tranquilidad, Claudia Sheinbaum ya trabaja en impulsar a los candidatos para las alcaldías y las diputaciones locales. "Podemos ganar todo", dice con confianza.

En su modesta casa de campaña, una de las integrantes del círculo político más íntimo de Andrés Manuel López Obrador conversó con LPO sobre su proyecto para la Ciudad, pero también analizó los cambios que se vienen si el tabasqueño consigue la Presidencia. 

Cuando se anunció la candidatura de Alejandra Barrales, en el PRI celebraron porque -según decían- parte del electorado conservador, de clase media-alta, quedaría "huérfano" y se volcaría a la opción de Mikel. ¿Cree que ese escenario se cumplió? ¿Parte de los votos que le faltan a Barrales son por ese vuelco?

Creo que no. Es cierto que Mikel le apostó a un electorado muy conservador en la Ciudad, con sus declaraciones sobre el matrimonio igualitario, la interrupción del embarazo, pero desde mi perspectiva ese segmento tampoco se identifica con el PRI. En todo caso, la gente de alto nivel económico está dividida en su decisión.

Se lo pregunto porque a mitad de la campaña, Barrales también tuvo que salir a decir que se oponía al aborto. ¿No fue un giro obligado por esa captura del voto conservador de Mikel?

El tema central es que el electorado tradicional panista defiende, antes que nada, esta idea de la lucha contra la corrupción. Buscaba en ese partido gobiernos honestos y eficientes. Y en ese sentido, el PAN se desdibujó tanto en lo nacional como en la Ciudad.

Los empresarios quisieron forzar el voto contra AMLO. Pero se toparon con la realidad: por más campaña sucia o negra que hicieran, la gente ya tomó una decisión y es apoyar a López Obrador.

La corrupción de los gobiernos panistas -ni se diga en Benito Juárez, el sector más fuerte del PAN en la Ciudad- los ha desdibujado como representantes de la transparencia. Por eso, nuestra candidato en esa alcaldía, Fadlala Akabani, que fue panista y sí representa una opción de honestidad, tiene un reconocimiento mayor.

Hay encuestas que afirman que el PAN podría conseguir más votos que el PRD en la Ciudad, algo inimaginable años atrás. ¿Qué cree que ocurrirá con el PRD después de 2018?

Es cierto. Eso ocurre, y sobre todo para la Presidencia. Sucede que el PRD se convirtió en un negocio para la cúpula. La gente identifica eso. Por eso es un partido que fue perdiendo todo, y más que nada la credibilidad. La corrupción en la Ciudad, en Morelos... ¿Quién se puede identificar con gobiernos corruptos? Aquí les queda su compra del voto. Eso los mantiene, pero al mismo hay un hartazgo muy grande. La gente está muy cansada.

Cuando se inició Morena, muchos dudaban de la capacidad de generar un proyecto político desde cero, sin la ayuda de un estructura ya aceitada. Esa inquietud quedó despejada. La pregunta ahora sería: ¿cómo evitar que este apoyo se diluya, que los errores del PRD no se cometan en Morena?

Primero, una vigilancia permanente. Segundo, cuando en tus representantes -en este caso Andrés Manuel- la manera de hacer política se basa en la honestidad, entonces mantienes eso como un elemento fundamental.

Mancera buscó el Senado para permanecer en la política. Desafortunadamente, ya perdió. Y perdió al hacer un muy mal trabajo en la Ciudad. Mancera se convirtió en el peor Jefe de Gobierno de la historia, regentes incluidos.

Los partidos políticos son instrumentos, no son fines en sí mismos. Morena es un instrumento de cambio. Hay que mantenerlo y cuidarlo. Pero si se llegara a descomponer en algún momento, pues es sólo un instrumento. Lo esencial es mantener la honestidad como una forma de hacer política.

Por primera vez, Monreal pidió abiertamente el voto para su candidatura como Jefa de Gobierno. ¿Puede leerse como la última herida que se cierra de ese proceso interno que por momentos sí fue tormentoso? 

Esa herida ya estaba cerrada. Al menos para mí. Me dio gusto que Monreal se quedara en Morena. Yo no le guardo ninguna mala intención, rencor, ni mucho menos. Con su equipo de trabajo desde un primer momento trabajamos muy bien. Entonces, me da gusto que lo haya dicho, pero esa herida ya estaba cerrada. 

Mancera logró finalmente el aval para su candidatura al Senado. En el círculo rojo chilango circuló esta idea de que el regreso de Marcelo Ebrard sería muy incómodo para él. ¿Le parece que la pluri a la Cámara Alta -novedosa en la historia de gobernadores mexicanos- responde a una búsqueda del fuero?

No, más bien creo que Mancera buscó permanecer en la política. Desafortunadamente, ya perdió. Y perdió al hacer un muy mal trabajo en la Ciudad, independientemente de su conflicto con Marcelo. No veo en Mancera un elemento fundamental en la política nacional. Perdió desde que se convirtió en el peor Jefe de Gobierno de la historia, regentes incluidos.

Muchos afirman que esta candidatura abrirá las puertas para que gobernadores se resguarden en el Congreso, conducto que hasta ahora no estaba habilitado. AMLO suele decir que no hay que hacer grandes reformas constitucionales, pero sí menciona el artículo 108 para que el Presidente pueda ser enjuiciado por corrupción. Con este antecedente, ¿habría que revisar el artículo 55?

Nosotros estamos en contra de los fueros en general. De hecho se discutió en San Lázaro y se frenó en el Senado. Pero sería muy bueno que desaparecieran los fueros. El que tenga fueros no impide que seas juzgado para nada.

Ahora, el tema central aquí, desde mi perspectiva, es la historia que se va a escribir desde que Andrés llegue a la Presidencia. Una historia donde la corrupción sea parte del pasado. Sí tiene que fortalecerse el sistema de Justicia, pero antes que nada tiene que haber gobiernos honestos.

En el último tiempo, hubo un ensanchamiento de Morena con el ingreso de empresarios, sindicalistas, liderazgos y militantes de otros partidos. En las últimas semanas hubo algunas grillas, por ejemplo sugiriendo que tenía que ir un neoliberal a Hacienda y no Carlos Urzúa. ¿Cómo manejar esas tensiones?

Lo que hay es un acuerdo de programa de gobierno y hacia dónde tiene que ir el país. ¿Qué plantea Andrés Manuel? Se tiene que acabar con la corrupción, hacer una política de austeridad y con esos recursos ahorrados servir a una política de desarrollo, generar nuevos derechos, especialmente de jóvenes y adultos mayores. En eso hay un consenso.

Ahora bien, ese debate sobre el neoliberalismo, después de la crisis del 2008, me parece que ya ni se discute. No es el mercado o el Estado. No es una cosa u otra. En Europa ya es una combinación de las dos cosas. Con todas las locuras de Trump, también sus propuestas tienen que ver con eso.

Más bien, se trata de una perspectiva de un futuro del país donde todos los problemas no los resuelve el mercado. Tiene que haber una participación del Estado en la planeación, en el diseño, en la institucionalidad. Y con la participación del mercado. En ese punto hay un acuerdo muy grande. Y es finalmente por lo que está optando el país.

Ese debate sobre si un neoliberal debe ir a Hacienda, después de la crisis del 2008, me parece que ya ni se discute. No es el mercado o el Estado. No es una cosa u otra. En Europa ya es una combinación de las dos cosas.

Más allá de si tu ideología es de izquierda, de derecha, hay un consenso de que el modelo económico tiene que transitar hacia otro lado. 

Durante muchos años la mayoría de los magnates trabajaron abiertamente contra la candidatura de AMLO. En los últimos días hubo gestos en otro sentido. ¿Cree que, como nunca, el establishment de México ya aceptó acompañar a López Obrador?

Más bien se toparon con la realidad. Por más que han hecho todo lo que han hecho, Andrés Manuel está 25 o 30 puntos arriba en las encuestas. Entonces, parece que dijeron: "Esa es la realidad a la que nos vamos a tener que ajustar". Tiene que ver con eso. Por eso ahora están llamando a que no haya mayoría en el Congreso. Se toparon con esa realidad: por más campaña sucia o negra que hicieran, la gente ya tomó una decisión.

Hace poco, publicaban las cartas a sus respectivos empleados, en donde pedían detener la opción populista y cosas por el estilo. 

Sí, quisieron forzar el voto. Es un poco lo que está pasando en la Ciudad de México. Aquí amenazan a los trabajadores del estado. Está ocurriendo. Los trabajadores de limpia de la Ciudad están sufriendo unas amenazas terribles. Les dicen que si no votan por ellos, se les va a acabar tal o cual prestación. Hasta han corrido a trabajadores por apoyar a Morena. Los empresarios buscaron un esquema similar, pero se dieron cuenta que ya no había manera.

En el imaginario popular capitalino, AMLO es recordado por los segundos pisos y los programas a adultos mayores. Ebrard quizá por los derechos de minorías y las Ecobicis. Mancera intentó tener su hito con la Constitución. ¿Cuál querría que fuera la bandera histórica de su eventual gobierno? 

Es difícil plantear sólo dos o tres temas, pero me gustaría la mejora en la movilidad y en el tema del agua. Tengo como obsesión reducir las desigualdades en la Ciudad, que se muestran de manera muy clara en lo geográfico: espacios púbicos, áreas verdes, que ni existen en muchas zonas de la Ciudad.

Mientras no crezcan los ingresos de los ciudadanos, no se subirá la tarifa del Metro. Porque si la subes, pues menos gente viaja. El problema aquí es que Mancera la subió de 3 a 5 pesos y hubo mucha opacidad sobre esos recursos extra.

En materia de movilidad, ¿privilegiaría la ampliación de la red del Metrobús o apostaría por la construcción de más líneas de Metro?

Nuestro programa plantea una combinación. Tiene que ver con interconexiones, con más Metrobús, pero sobre todo creemos que la Ciudad requiere un mayor mantenimiento de su infraestructura actual. Por la corrupción del actual gobierno, se dejó de invertir en el mantenimiento, incluido el Metro. Antes de cualquier línea nueva en el Metro tienes que hacer un mantenimiento a las actuales. 

Hacia futuro vemos una combinación de más Metro, Metrobús, tranvía, trolebús y de cablebús, el nuevo sistema que estamos planteando. Además del ordenamiento de la red de transporte concesionado, como los microbuses y los autobuses.

Mancera dijo que la tarifa estaba muy subsidiada, y que en rigor debería estar como en 12 o 13 pesos. El alza del boleto fue una de sus primeras crisis. ¿Usted cree que hay que seguir con esta política de subsidio?

Mientras no crezcan los ingresos de los ciudadanos, sí. El tema es que si subes la tarifa del Metro, pues menos gente viaja, porque no tiene el dinero para pagarlo. El problema aquí es que subieron de 3 a 5 pesos y hubo mucha opacidad sobre esos recursos extra. Es imposible hasta políticamente decir que subirás la tarifa cuando ni siquiera has invertido. Por eso, primero tiene que haber una inversión mayor.

Pero, ¿alcanzan los recursos para subsidiar y al mismo tiempo invertir en el mejoramiento de la red?

Alcanzan. Hay mucha corrupción. Sí alcanzará.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.